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03-09-2008
Los
Bellos Años 60 (Parte
III)
Mis
queridos y siempre recordados amigos de la Gaita
Zuliana; hoy les envío un fuerte abrazo,
esperando que a todos y cada uno les vaya muy
bien, al lado de Dios y la Virgen Santísima.
Pórtense bien y sigan haciendo cosas
buenas por la Reina de nuestro folclor.
Recordaba hace poco el famoso Auto-Cine de El
Milagro… te llevaban la bandejita hasta
tu carro con los sándwiches, las salsas,
la limonada o cualquier refresco… por
cierto, muy parecido a cuando nos íbamos
hasta “La Hoyada”, donde nos presentaban
hermosos espectáculos gaiteros, gracias
a la cortesía de su apreciado dueño
Alfonso Sánchez, el buen cubano que se
enamoró de nuestra gaita y que sabía
más de ella que cualquiera de nosotros.
Qué hermosa época ésta
de los años sesenta… en La Hoyada
se prepararon los mejores sándwiches
de Maracaibo; la gente se volvía loca
por ir a comerlos… su secreto… uuummm…
salsa inglesa… qué sabrosos…
Sigo
evocando cosas de ésa maravillosa
época, y ahora me voy para El Milagro…
apenas comenzábamos a gaitear y
recuerdo que cada vez que se reventaba
un cuero teníamos que ir al Matadero,
que estaba ubicado precisamente en el
final de Bella Vista con El Milagro…
allí veíamos cualquier barbaridad:
matar una vaca, un cochino, una cabra…
horrible como sacrificaban estos pobres
animales. A veces se escapaban toros,
vacas, o cualquier otro tipo de animales
y se paraba el tráfico de la avenida
en ambos sentidos… a veces hasta
un buen baño se daban en la playa,
a la cual llegaban por el Callejón
de los Lecheros. |
Saladillo 1965 |
Estando
allí en El Milagro me puse a pensar en
aquellos momentos cuando íbamos al Club
Alianza, a los Vermouths que hacían a
un lado de la piscina, donde alternábamos
con los Cardenales, con Los Imperiales, con
el Super Combo Los Tropicales, con Los Master´s…
aquellas conversaciones tan interesantes con
Gladys Cardozo, Doris Salas, Tino Rodríguez,
Harold Zabala, Trino Boscán, Bobby Small
y tantos más de los cuales ya no recuerdo
sus nombres… siempre nos ponían
la mesa al lado de los trampolines de la piscina…
una sola mesa para el grupo orquestal y para
los gaiteros… que grato recordar todo
aquello… El Catirito, el Don Pedro con
sus concursos de gaitas tan recordados y tan
concurridos… hay que ver cómo iba
gente a esos clubes… Por cierto, ahora
recuerdo cuando Cheo Barrios estaba concursando
en uno de estos centros con su conjunto “Los
Rudos”… esperaba y esperaba para
subirse a la tarima con su conjunto hasta que
dijo: “No, yo voy a salir un momento”
y así lo hizo… al rato llamaron
al conjunto, lo anunciaron y no estaba…
venga entonces el otro grupo… Lagomar…
y cuando Cheo llegó ya habían
apagado las luces y el Club estaba cerrado…
para su mayor soberbia el ganador fue Lagomar,
que era de la misma parroquia. Cheo Barrios
es un maracaibero, milagrero, que tiene mil
historias con su conjunto “Los Rudos”…
cierta vez fueron a tocar en la Feria de La
Chinita, por allá por el estacionamiento
de Sears… y se apareció Cheo y
su gente uniformados con una camisa de tela
muy brillante, abombachada y gritó una
chica que estaba allí con otras personas:
ey… muchachos… ahí vienen
los “Corraleros del Majagual”…
imagínense lo que le contestaría
el terrible Cheo.
Saladillo 1966 |
Los
Gaiteros éramos considerados por
la gente de la High como gente vulgar,
de segunda clase, los padres no dejaban
a sus hijas salir con gaiteros, y mucho
menos ser nuestras novias… cuántos
insultos nos llevábamos…
los cotizúos… como nos llamaban…
pero gracias al Ingeniero Hernán
Rincón Páez y a sus hermanos,
la gaita comenzó a ser respetada
y compartida por la gente de la alta alcurnia
de Maracaibo y de toda Venezuela…
recuerdo aquellas fiestas maravillosas
en casa de Manolo Belloso, allá
en la Urbanización Virginia, los
D´Empaire y tantas más…
ellos inicialmente ni siquiera se acercaban
al conjunto, pero, poco a poco fuimos
viendo como la gaita los llamaba, los
alegraba y les hacía mover las
rígidas piernas… y a bailar…
y hasta cantar sus versitos de vez en
cuando. |
Rincón-Morales llevó la gaita
a los clubes de la aristocracia, vistiendo elegantes
uniformes, con buenos equipos de sonido…
siempre hizo muy buenos espectáculos,
al igual que Cardenales del Éxito, Saladillo
y las Estrellas del Zulia. Estos grupos se hicieron
respetar y por eso llegaron a perdurar en el
tiempo.
El
Ensayo era sumamente importante… se repetía
cada gaita hasta que se consideraba “bien
montada”, ya lista para grabarla o presentarla
ante el público. Se ensayaba hasta tres
meses… entre semana y en los fines de
semana… los instrumentos separados de
las voces. Los instrumentos, a comienzos de
los años sesenta no tenían los
templadores que hoy día tienen…
esto se lo debemos al gran furrero del Empedrao
llamado Moisés Bracho, quien estando
una vez en el Club Alianza, viendo tocar unos
grupos de música latina, observó
las Congas y pensó en hacer lo mismo
con el Furro y la Tambora… y no quedó
como pensamiento… se consolidó.
Los
instrumentos anteriormente se hacían
con las pequeñas Pipas donde venían
empacadas las Tachuelas. Se agarraban
los cueros ya secos, entre varias personas
y se ponían sobre una de las bocas
de la Pipa. Si era un Furro lo que iban
a hacer, se debía poner primero
la espiga, fijada al cuero con nylon o
con alambre, luego se fijaba el cuero
a la Pipa con tachuelas y al final se
ponía una cinta de color para tapar
las tachuelas; igualmente se hacía
con las Tamboras. La Charrasca inicialmente
fue de cobre. Era muy sonora y bastante
pequeña para permitirle al ejecutante
bailar y hasta brincar. Recuerden aquellos
charrasqueros que en la T.V. local se
tiraban la charrasca uno con otro y hacían
miles de piruetas.
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Saladillo 1968 |
Los
Cuatros más famosos en la gaita fueron
los elaborados por Eduardo Morales, de marca
“Campana”, de los cuales hubo varios
modelos. Hoy día tengo el orgullo de
poseer uno que me obsequió mi suegro,
Don Asdrúbal Hernández…
el famoso de 500 Bolos… qué buen
Cuatro… luego llegaron los cuatros de
Mendoza que también fueron muy utilizados
, los de Eliseo Ordóñez, allá
en Cabimas… excelentes. Por cierto, mi
compadre Nixon Paredes, cuatrista del Gran Coquivacoa
posee uno de ellos y nos va a proporcionar mucha
información sobre este gran Luthier ya
fallecido.
Yo
gozaba un puyero viendo a mi excelente compañero
de conjunto, Jairo Sánchez “El
Ovejo”, arreglar los instrumentos. Él
solo los dejaba nuevecitos… ”mamá
salite de ay… dejáme libres las
hornillas que voy a templar los cueros de los
instrumentos”… Ay Ovejo… qué
falta hacéis acá abajo…
cómo te extraño hermano mío…
Nadie
estaba pendiente de cuánto nos ván
a pagar, por cuánto será el toque?...
Yo soy mejor que vos… Todos nos respetábamos…
imposible que sucediera algo como esto que sucede
a diario: “mirá… cuánto
te están pagando en ése conjunto?...
Yo te doy 10.000 y te venís conmigo…
y resulta que el tipo se presenta en el primer
show pero no en el segundo… ya se fue
con el que le ofreció más…
¿Cómo
se puede mantener un conjunto con gente así?...
Imposible… por eso es que los gaiteros
de ahora se creen que los viejos gaiteros no
calzan sus zapatos… ellos son muy superiores.
Transcurrieron
los años sesenta, muy hermosos, muy juveniles,
con el rock and roll y las baladas de Elvis
Presley, Paúl Anka, Neil Sedaka, Tom
Jones, Engelbert Humperdinck, Enrique Guzmán,
César Costa. Los Impala, Los Dart´s,
los blue jeans, las correas anchas, los zapatos
“machotes”, las patillas que se
unían con los bigotes… y en fin…
buenas gaitas… ya hablamos del Cuatricentenario
de Caracas, de la primera Feria de La Chinita,
del nacimiento de los Quíntuples Zulianos,
de los primeros festivales de gaitas por Ondas
del Lago T.V. Canal 13, de aquel Avión
que no podía aterrizar en Grano de Oro
y la Chinita lo salvó, del Tanquero Esso
que chocó contra el Puente Sobre el Lago,
y luego del Cuatricentenario de Maracaibo en
el año 1969, fatal año que se
nos llevó al “Monumental de la
Gaita” Ricardo Aguirre González.
Ricardo se destacó entre todos los gaiteros
y marcó una pauta para la gaita: nos
devolvió la gaita populachera, la protesta
y por supuesto la popularidad que ella siempre
nos trajo. Desde 1963 hasta 1969 la gaita retomó
su gracia popular, su chispa marabina y del
Zulia en general… Ricardo en tan poco
tiempo logró grabar con sólo dos
conjuntos más de 60 gaitas, las cuales
en su mayoría perduran en el tiempo y
el pueblo las ama.
Cardenales
1966 |
Estuvo
con Cardenales desde 1963 hasta 1966 y
luego con Saladillo años 1967 y
1968, para terminar nuevamente con Cardenales
en el año 1969.
LA
GREY ZULIANA
CUAL ROSARIO POPULAR
DE RODILLAS VA A IMPLORAR
A SU PATRONA…
Y UN A MONTAÑA DE ORACIONES QUIERE
DAR
ESTA GAITA MAGISTRAL
QUE EL “SALADILLO” LA ENTONA….
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Ahora
recuerdo que con un cuatro Campana se grabó
la Grey Zuliana y muchas de las gaitas que hoy
día son famosas… Gracias Señor
Morales por ser tan buen y criollo Luthier…
Estoy seguro que allá en el Cielo él
se debe acordar de nuestras interesantes conversaciones,
al igual que las tuve en muchas oportunidades
con Ricardo Aguirre, allá en El Merendero,
en su casa, en tantos sitios… me hablaba
de Los Sabrosos, de sus queridos Cardenales,
de Don Virgilio Carruyo, de Douglas Soto, de
Jairo Gil, de Nerio Ríos, de Germán
Ávila… qué buena gente era
El Monumental, sin ningún odio hacia
nadie, siempre sonriente y con mucha personalidad…
era de esas personas que se hacen mirar por
lo menos dos veces… Ricardo fue mi buen
amigo. Y tanto fue así que en el año
1967 me llevó para Cardenales, donde
apenas pudimos ir al Estudio a grabar el gaitón
que decía:
ESTE GAITÓN ES SABROSO
NO SE PUEDE COMPARAR
ES COMO COMER COROSO
POR UNA PIÑA DE A REAL…
Es
el mismo que Ricardo grabara en el año
1968 con el Saladillo… fíjense
que en el año 67 sólo grabó
con Cardenales el “Poema Gaitero”,
por el cual, los mismos integrantes del conjunto
empezaron a “mamarle gallo”…
ey Ricardo… ¿y ahora te metiste
a poeta?”… Ricardo se disgustó
y recuerdo que me dijo: “catire, vámonos
de aquí”… y nos fuimos a
tomar unas frías a que la portuguesa
que tenía un abastico frente a la Torre
del Diario Crítica… cómo
hablamos de la gaita… ahí parados
conversadito… y me decía Ricardo:
“me voy pal Saladillo y vos si queréis
te vais conmigo… ya vais a ver el trabuco
que vamos a hacer”… pero yo debo
confesar que mi respeto por Rincón Morales
influyó en que yo me quedara con ellos
hasta 1970, año en el que me tuve que
ir a la ciudad de Valera porque la compañía
donde trabajaba me transfirió.
Gaiteamos
en la Fuente de Soda “La Trinidad”,
en la Fuente de Soda de “El Naranjal”,
esos recordados sitios que también se
identificaron con nuestra gaita… allá
conocí a Gladys Vera y a los demás
integrantes del “Santa Anita”…
Miguel Mora, Oswaldo Vera, José Mora,
Cheo Beceira, Danelo Badell. Alberto Villasmil,
Raiza Portillo, Hugo Bohórquez, y en
fin… a tanta gente tan maravillosa con
la cual tuve la dicha de compartir… Heberto
Áñez Caldera y su esposa Ana Stael
Duque de Áñez… la gente
de Los Turpiales de Tamare, Los Cuervos…
A Los Tigres los volví a ver después
de encontrarnos con ellos en Ondas del Lago
T.V. ¿te acordáis Estela?...
Qué
grande poder conversar con Simón García,
con Jesús Bravo González y Deyanira
Enmanuel, con Eroy Galué, con Elsita
Socorro, con Brinolfo Fonseca, con Andrés
Gumer, con Oscar García. Con Guillermo
Barrera, con Alfredo Urdaneta, con Rafael Rodríguez,
con Luís Rincón, con Gustavo Aguado
y Mario Viloria. Con Joseito Castillo…
Dios me los cuide mucho a todos y a los que
se han marchado de igual manera.
PARA
TODOS LOS PRESENTES
LES ECHARÉ ESTE PAÑUELO
EN ESTA RONDA CUAL CIELO
DE LA GAITA DE OCCIDENTE
ALZA LA VOZ NEGRA MIA
PARA BEBER MUCHO RÓN
AY QUE BUENO ESTÁ EL PARRANDÓN
QUE GRANDE ESTÁ EL PARRANDÓN
SABROSO ESTÁ EL PARRANDÓN… |
Cardenales
1966 |
Recuerdo
cuando Ricardo Aguirre se encontraba con Nerio
Franco y le decía: “hermano…
lo que pasa es que el Saladillo lo oigo muy
flaco”… ”qué estáis
haciendo con mis Cardenales, modernizándolos
de esa manera”… y Nerio le decía:
“meteles un bajo pá que se oiga
gordo”… y también le decía:
“ve, el mellizo que toca con el Trío
Hambay acaba de comprar un baby bass…
por qué no habláis con él
pá ver si quiere meterle el bajo por
lo menos a una?”… y así fue
como se le puso el bajo a La Grey Zuliana…
hoy el Himno de los Gaiteros… Gracias
Ricardo por hacer cosas tan buenas por nuestra
querida gaita…
Decía
el Dr. Gastón Montiel Villasmil en su
escrito “Ricardo El Monumental”:
(09-11-1969) “Año cruel, Año
Trágico, Año Cumpleaño
de cuatrocientos años de edad y de abandono.
Año que servirá para recordar
hasta que tengamos vida y para recordar a nuestros
descendientes que, después de cuatro
centurias de estar escuchando fábulas;
de estar llenando nuestros oídos con
la hueca palabrería de insanas y falsas
promesas y de rumiar y ver los canallescos esfuerzos
por prolongar la agonía de este pueblo
sano y noble, con la quimera estéril
de un relámpago del Catatumbo que ya
apenas titila y del permanente remoquetear regionalismo
que se nos muestra como mácula egoísta
y no como la que en realidad es, ansiedad de
patria grande, búsqueda incesante de
mejores destinos-orientación para la
tarea ciclópea de luchar para sobrevivir
en el tiempo con orlas de gran pueblo, no solamente
el destino nos castiga con la desatención
oficial, con el abandono por parte de quienes
tienen el deber de atendernos porque hemos sido
pródigos para la patria toda, no sólo
repetimos con amargura, hemos visto transcurrir
el año onomástico sin la satisfacción
de un mísero regalo, sino que también
la parca, que debiera andar en persecución
de tanto balandro, de tanto bandido que son
incansable en el apuñalamiento de la
patria, se ha enseñado y nos há
arrebatado en estos cinco meses del año
fatal, en forma inmisericorde e inesperada,
prestigiosas figuras de la zulianidad y auténticos
defensores de éste pedazo de tierra que
le dio el nombre a Venezuela.
Carlos
Parra Bernal, el Juglar que llevó en
su voz el pensar de nuestros grandes poetas
a todas las tierras de América; Angel
Francisco Brice, jurista; Luís Pinto
Salvatiertra, adalid de la lucha social: Luís
Guillermo Sánchez, artista de quilates
inmedibles; Omar León Salas, filántropo
innegable de la niñez inválida
y aunque trujillano de nacimiento más
zuliano que los que aquí nacieron, y,
ahora, en la trágica y lluviosa madrugada
de ayer, por una mala jugada del destino, que,
en la plenitud de su vivir y producir el más
genuino cantor del pueblo, su voz de protesta
y su imaginación viva y dispuesta siempre
a traducir en el canto inigualable del pueblo,
que es el canto de Dios. Las ansias, los anhelos,
las realidades trágicas de su Maracaibo,
de sus barrios, de sus santos, de su portentosa
Chinita, en fin de todo cuanto tuviera ese sabor
y ese calor de zulianidad que ya desearan para
si muchos venezolanos.
Ha
muerto El Monumental Ricardo Aguirre. Cayó
un roble del Magisterio, se derrumbó
la torre del arte popular, se anegó la
plazuela donde la gaita con su vibrar sonoro
nos recuerda cada fin de año que pasa,
que el Zulia vive y seguirá viviendo
pese a las malquerencias de sus enemigos genuinos.
Cardenales
1969 |
Ha
muerto el mejor cantor de la Gaita Zuliana,
pero nos queda el consuelo de que tal
como la sabia naturaleza, al permitir
que un árbol muera es porque
su simiente ya ha sido esparcida a los
cuatro vientos para que nuevos y muchos
árboles iguales nazcan, crezcan
y nos proporcionen los beneficios de
sus sombras y de sus frutos, así
con la muerte de Ricardo Aguirre González
esta tierra prodigiosa del Zulia parirá
miles y miles de gaiteros, de hombres
y mujeres amantes del terruño
que como él, con su mismo entusiasmo,
con su mismo valor, con su misma gracia,
cantarán nuestras glorias. Interpondrán
sus protestas, rogarán a nuestra
Chinita su protección y harán
flamear por siempre y para siempre el
estandarte prodigioso de la manifestación
más genuina del arte popular
venezolano; la Gaita Zuliana. Paz a
los restos del Monumental Ricardo Aguirre
González.”
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Así
le escribió Heriberto Molina Vilchez:
(09-11-1969-Diario Critica)
Adiós
Negro. Adiós hermano…
Es esta tu despedida; Es el mandato de Dios
Es el adiós a la vida, la inconciencia
del destino;
A la tierra, a los amigos, el final del gran
camino
Hoy corre el llanto zuliano que con orgullo
labraste
Por tantas remembranzas Te vas Tú, queda
tu voz
Sobre las muchas andanzas como una eterna bandera
Que en el recuerdo consigo. Izada con cada palmera
Del suelo que tanto amaste.
Que
Dios y la Virgen Santísima me los bendigan
a todos y… hasta la próxima entrega,
si Dios lo permite;
Su
amigo de siempre;
HUMBERTO
RODRIGUEZ B.
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