Fueron
sus padres: Rosa Romero y José Trinidad Finol,
estos eran poseedores de un amplio talento para la improvisación
y la composición, actividades éstas donde
se destacaba con mayor fuerza su madre Doña Rosa.
Es el segundo hijo y único varón de seis
hermanos, Lucila, Virginia, Teresa, Ada y Alicia.
Don
Euripides procreó 9 hijos. Con su primera esposa
Eloisa, 4: Rubén, Léxida, Ricardo y Ramón
Romero, este ultimo fundador de Los Cardenales y consagrado
tamborero. Con Ana Tribelíón, su segunda
esposa, 5 hijos: Alexánder, Euripides (destacados
compositores), Mabell, Soely y Gerardo quien por varios
años ejecutó el Cuatro con el conjunto “Santanita”.
Fue
en el mes de enero de 1998, cuando conocí personalmente
a Don Euripides Romero, gracias a la cotidiana gentileza
de poeta colega y amigo, Miguel Ordoñez, quien
me condujo en compañía de mi dilecto amigo,
el Dr. Ramón Herrera Navarro, a la calle 89-D del
sector de Veritas, donde reside este “Roble Gaitero”.
En
su vivienda, sencilla y humilde por demás, pero
cargada de recuerdos familiares, placas, condecoraciones,
diplomas, trofeos y de algo muy importante, de una gran
humanidad, nos dio la bienvenida.
De
infante da inicio a su vocación musical, allá
en la otrora calle Celiz de Veritas. Empíricamente
comienza a tocar la “sinfonía de boca”
con gran versatilidad, está le permite también
ejecutar este instrumento con la nariz, lo que causaba
curiosidad y gracia en aquellos que lo observaban.
...En
Veritas vivía un barbero de nombre Angel Castillo
el cual se aplicaba a la composición de gaitas,
pero la mayoría eran “chambonas” y
yo, muchacho al fin, siempre me mantenía allí
echándole bromas con versos. Por cierto él
me enseñó un vals de nombre El Negrito Fullero,
que era completamente distinto al Negrito Fullero que
yo hice después de hombre, pero lo que me motivó
fue ese vals. Yo componía “mis disparates”
que cantábamos aquí en la casa; mi mamá
mi papá y mis tías. Luego de allí
para acá me inicié en la gaita...
A
los 14 años de edad don Eurípides Romero
se hace sastre, adquiriendo en este arte un alto nivel
profesional, esto lo llevó a confeccionar para
prestigiosas sastrerías de la región como
lo eran: “La Rival“, La Tijera de oro”
y la sastrería New England, entre otras.
...Yo
trabajaba sastrería, entonces cosía en la
sala de mi casa, mi mamá estaba allá atrás
en la cocina y cuando el almuerzo estaba listo ella de
allá me decía en versos, que ya el almuerzo
estaba, que si me servia. Entonces se quedaba esperando
que yo le respondiera el verso... Eso era todos los días
cuatro versos... Por ejemplo, las piezas de cuidado del
“paltó” son el cuello y las mangas...Por
ejemplo yo estaba haciendo un cuello y le respondía,
por ejemplo:
Mamá
esperá un momentico
Que estoy arreglando el cuello
Ahora dentro de un ratico
Me voy a comer aquello
“Mama y papá también se hablaban en
versos.”
De
adolescente aprende a tocar, con gran destreza, uno de
los instrumentos más difíciles de ejecutar,
el acordeón
...Mi
papá tenia un señor amigo llamado Manuel
Gutiérrez Maxirubí, que era el único
que tocaba acordeón aquí en Maracaibo, y
yo, desde muchacho me sentaba a mirarle tocar. Después
cuando tenia 17 años le compré uno a ese
señor. De esa compra hay una anécdota: Señor
Manuel, véndame un acordeón de esos, él
tenía tres, y me dice él, sabiendo que yo
no sabia tocar, ¿y usted sabe tocar eso?..no, yo
no lo sé tocar, pero confío en este, señalándome
el oído...y usted señor Manuel ¿sabia
tocar cuando compro el primero? bueno no... entonces fue
allí cuando este señor me vendió
uno.
En
una semana me metí el acordeón, me aprendí
una danza que el señor Manuel había compuesto
a la que le puse por nombre Aurora, que era el nombre
de la esposa del señor Manuel, porque yo no le
sabia el nombre original a la pieza. Al siguiente domingo
la toqué en un programa de radio para aficionados
y la tuve que tocarla varias veces a petición de
los oyentes.
Don
Eurípides Romero crea un grupo musical cuyo nombre
era “Venezuela” y actuaba en el “Trebolar”
y en otros centro nocturno de la zona, en estos lugares
interpretaba con su eterno acordeón, porros, cumbias
Colombianas y Guarachas. Contradictoriamente con el nombre
de la agrupación, muy pocas veces ejecutaba canciones
Venezolanos.
Aún
para el año 98 y con mas de 30 años en esta
actividad, trabaja como chofer de plaza o de “carritos
por puesto” de la línea Veritas, labor que
realiza con la misma calidad, responsabilidad, destreza
y honradez, con la que desarrolla sus creaciones musicales.
Su
amplia capacidad creativa lo ha llevado a escribir y componerle
gaitas a casi cualquier cosa.
...Yo
tengo un carrito de pasajeros en el que hago mis composiciones,
pero no es como dicen por allí que cuando me viene
la musa bajo los pasajeros donde sea, saco mi acordeón
de la maleta y compongo la gaita. Esas son exageraciones,
mentiras. Yo le voy dando pasito “parararara”,
acompañándome con el sonido que produzco
al tocar el techo del carro mientras manejo. Cuando me
vaciaba en la parada no cogía mas pasajeros, y
me venia mandado a coger el cuatro y el grabador. Grababa
el verso y el estribillo y me volvía a ir a trabajar...Yo
tengo un “Falconcito” 65’ ...entonces
le hice una gaita de la cual me acuerdo de este verso:
Yo
tengo una cacharrita
que me sufraga el sustento
por ella vivo contento
libre de preocupación
un blanco y rojo Falcon
sube y baja las Veritas
por puesto y en carreritas
ruqui, ruqui, es un campeón.
Contrariamente a lo que se comenta, Don Eurípides
me confesó que el nunca había compuesto
una gaita con acordeón, que esas eran habladurías
de la gente.
Ay
vamos todos a cantar
esta gaitica Zuliana
vamos a darle con ganas
no la dejemos enfriar
porque esto nos va a durar
hasta por la mañanita
la gaita sandunguerita
a un difunto hace parar
...Esta
gaita la cantó Ricardo Aguirre con los Cardenales
al año siguiente de haber nacido la agrupación,
de la cual fue fundador un hijo mío de nombre Ramón
Romero, que tocaba la tambora. Fue precisamente mi hijo
quien lleva la gaita “La Sandunguera” para
que la montaran y grabaran Los Cardenales.
Luego
Ramón me invitó para que fuera a los estudios
de Fonográfica del Zulia a escuchar la gaita. Yo
me monté en mi “carrito” y me fui para
allá, ¡Qué sorpresa! cuando reventó
el bárbaro de Ricardo Aguirre a cantar.
De
todo el arte del mundo
no hay cosa que yo más quiera
es la gaita sandunguera
Chiquinquirá y Catatumbo
Ricardo Aguirre le graba una considerable cantidad de
temas con Cardenales: Gaita Sandunguera, Gaita Pascuera
(1963), La Parrandera, Vieja y famosa (1964), Tiempo Gaitero
(1965) Madre adorada – como homenaje a su madre
y sus hermanas- Devoción Gaitera (1966), La Vivarachera
(1969).
Otros
solistas, como Danelo Badell, le graba otro batacazo gaitero
“Fiesta decembrina” y El gran Betulio Medina
el tema “18 de noviembre”.
Quizás
el tema mas conocido de los compuesto por “El Roble
Gaitero” es sin lugar a dudas,“ El Negrito
Fullero” grabado en el año 1971 por los Cardenales
en la voz del Polifacético y dicharachero cantante
Daniel Alvarado
Precisamente
el tema del cual utilicé un extracto para iniciar
este relato, “Fiesta Decembrina”, grabado
originalmente por Danelo Badell, fue motivo de grandes
polémicas al difundirse en una oportunidad la noticia
de que la autoría del mismo, le pertenecía
al Colombiano Lisandro Meza, conocido músico y
compositor de porros y vallenatos, quien la había
grabado en su país con acordeón. A éste
de manera inmediata, le salió al paso Don Eurípides,
quien utilizando la misma música del tema escribió
y grabó con Los Cardenales del Éxito, en
la voz de Marvin González, un reproche como respuesta
a aquel conato de plagio
Lisandro
sois un peligro
cuando grabaste mi son
también fijo mi atención
Explica:
Atención es porque me dijeron que fue un compositor
de apellido Atencio que se la llevó a Rodadero
También fijo mi atención
al compositor gaitero
que te llevó a Rodadero
en cinta mi parrandón
para que con acordeón
plagiaras mi son pascuero,
si no tenéis que grabar
no dispongáis de lo ajeno
Explica
nuevamente: Sipote es una palabra que ellos usan mucho,
por ejemplo
¡sipote
de hembra!
Sipote
de que no es bueno
es una mala experiencia
y la voz de la conciencia
atormenta con su espina
porque fiesta decembrina
¡No es tuya Lisandro Meza!
Y
el estribillo dice:
Lisandro
sois un peligro
grabando un son Maracucho
me río cuando te escucho
tu mala interpretación
machucando tu acordeón
con mi fiesta decembrina
un porrito aquí, una cumbia allá
ofendéis la virgen Chiquinquirá
diste a conocer tu mala intención
con tu voz y tu acordeón.
Posteriormente
el compositor Colombiano reconoció públicamente
su mal proceder, quedando una anécdota de todo
este rollo, la cual nos cuenta Don Eurípides...
A
Lisandro Meza me lo presentaron en el club Regional, me
lo presentó Pastor López (otro compositor
Colombiano). ¡E Lisandro! ven acá, te voy
a presentar un amigo, un compositor Zuliano. Entonces
nos estrechamos las manos, yo le doy el nombre primero
y allí mismo le solté el nombre y el apellido
y le digo: ¡Eurípides Romero! Y me soltó
la mano y me dice ¡Eche no joda, que pescozón
me diste!. !
Eurípides;
modesto, sencillo y humilde hacedor de gaitas, es un icono
entre los compositores “que engalanan el occidente
de nuestro país”. También ha compuesto
una gran cantidad de Boleros, Guarachas y Porros que han
grabados prestigiosas Orquestas y afamados cantantes,
como Argenis Carruyo “El Volcán de América”.
El
mayor recuerdo de los Cardenales del Éxito es Ricardo.
Ricardo desde muchacho fue amigo mío, por cierto
la ultima gaita que me grabó fue La Vivarachera
y ese año se mató.
Esta
es la gaita Zuliana
alegre y vivarachera
llevo en mi sangre gaitera
latente esta melodía
que linda es la gaita mía
cantemos todos a coro
estos compase de oro
de esta rítmica armonía
Yo
me acostaba en una hamaca a componer, y me reía.
Desde la cocina mi mujer, Ana, me decía: ¿De
que te reís? seguro que eso que estáis componiendo
es pa’ mí.
¡No!
Eso es imaginario. “Ella no podía sentir
la gaita como yo porque era hija de norteamericanos”
Nunca
podrás evitar
que yo cante a toda hora
la gaita la grey sonora
valuarte Maracaibero
me conociste gaitero
te enamoré, me aceptaste
Porque entonces no pensaste
que yo era tan parrandero
...“Mirá hermano, yo tengo en el baño
una repisa con un lápiz y un cuaderno, vos sabéis
que hay que componer cuando a uno le llegue la inspiración”.
Don
Eurípes Romero a recibido en vida, una considerable
cantidad de homenajes.
Solamente
dos gaiteros, tienen, para ese momento, plazas en Maracaibo:
La plaza Ricardo Aguirre ubicada cerca de la Basílica
de la Chiquinquirá y la plaza Eurípides
Romero frente al hospital de niños.
Cuando
realicé esta investigación, Don Eurípides
padecía fuertes trastornos nerviosos, quizás
producto de la reciente operación quirúrgica
que le habían practicado en la vista, debido a
unas cataratas. Por momentos narraba entusiasta sus vivencias,
cantaba, pero de repente se ponía a llorar y entre
llanto le pedía a Dios “que no lo dejara
ciego” (aún tenia dificultades para ver).
Decía, que lo habían olvidado, nombrando
a una serie de personas conocidas en el ambiente gaitero,
que no viene al caso mencionar. Quizás eran los
mismos que alguna vez se jactaban de ser sus “amigos”,
los que se beneficiaban comercialmente de su inagotable
talento, ó por el disfrute de su fama y quien sabe
si de algún dinero. .
...Una
vez calmado, continuábamos nuestra armoniosa charla.
Es
bueno expresar que son muy pocos los verdaderos amigos
que constantemente le visitan para saber de él,
de su salud. Probablemente el abanderado en este gesto
humanitario es quien me llevó a su casíta,
Miguel Ordoñez..!
Don
Eurípides Romero hoy demuestra una inquebrantable
fe en Dios, en la Biblia.
...Yo
he hablado con Dios y él conmigo en muchas formas..!
¡Qué Dios te bendiga, roble gaitero!

Héctor
Márquez y Eurípidez Romero
NuestraGaita.Com
- 2002