¿Cuáles
son los inicios de Luís Ángel Aguirre?
Yo inicio en el año 1989 en el conjunto “Sentir
Zuliano” con la gaita “Aquel Recuerdo”
de Fernando Mavares la cual me abrió las puertas
definitivamente al ámbito gaitero profesional,
paso en el año 90 a las filas de Rincón
Morales donde me encuentro con aquella gran calidad de
solistas e instrumentistas, con ese caballero como lo
es el Negro Rincón a quien le debo esa gran oportunidad
que me brindó cuando apenas tenía yo 17
años. Luego formo parte de “Los Cardenales
del Éxito” donde me mantuve durante siete
años. Formé parte también de “Venezuela
Habla Gaiteando (VHG)” donde grabé en el
año 1994 uno de mis mayores éxitos “el
Pájaro Espino”. De allí paso a nueva
divisa que se llamó La Dinastía Aguirre,
en la cual tuvimos la oportunidad de estar toda la familia
reunida durante 2 temporadas y actualmente estoy con “La
Grey Zuliana” que dirige mi padre Renato Aguirre.
¿Cómo
llegas a los Cardenales del Éxito?
Para aquel entonces yo era un muchacho muy joven y existían
críticas en el ambiente porque decían que
yo era muy pequeño para estar en esa agrupación,
también decían que yo estaba allí
porque mi papá era el cuatrista del grupo, en fin
muchas cosas se dijeron, pero quien me lleva a los Cardenales
fue “El Parroquiano” Astolfo Romero. Llegué
a los pájaros rojos por mis méritos y ese
logro para mí es lo más grande del mundo,
muchas personas quisieran ponerse esa franela C-2 roja
como lo hice yo y como lo hicieron muchas personalidades.
¿Porqué
sólo dura 2 temporadas la Dinastía Aguirre?
Porque cada quien tuvo que ocupar su posición en
su trabajo y lamentablemente no coincidían, en
la mayoría de los casos, con la labor en la agrupación.
Háblanos
un poco de esa gaita “El Pájaro Espino”…
Chico con esa gaita me pasó algo interesante, yo
estaba con VHG compartiendo con Danelo Badell, Luís
Escaray y otras personalidades que para esa fecha formaban
parte en esa agrupación. Wolfang Romero y Leandro
Zuleta eran los compositores de “El Pájaro
Espino” y lo habían entregado a VHG para
que yo la cantara. Douglas Soto, un hombre muy consecuente
con la gaita ya había cuadrado con mi mamá
a quién le dijo: “Ana María decile
a Luís Ángel cuando llegue que le tengo
una gaita que va a ser un batacazo”. Nelson Romero
y yo éramos los supervisores musicales de VHG.
Cuando vamos al ensayo Luís Escaray lo estaba cantando
y Wolfang Romero dijo que él había entregado
esa gaita para Luís Ángel Aguirre y entonces
yo grabé ese tema con una energía muy bonita
que me permitió ser ese año (1994) el “Solista
Revelación” compitiendo con figuras como
Ricardo Cepeda, Carlos González, Oscar González
y muchas otras.
¿Formarías
de nuevo parte en Los Cardenales del Éxito?
Jajaja, no, yo pienso que quemé esa etapa en la
que permanecí siete años y aprendí
muchísimo de ellos, de Ricardo Cepeda, Ricardo
Portillo, Danelo Badell, Astolfo Romero, Daniel Méndez,
Quintiliano Sánchez, Ramón Romero, Luís
Reyes, el Ovejo, Alexander Araujo, Douglas Soto y de ese
gran maestro como lo es mi padre Renato Aguirre, para
mí el mejor compositor de la bolita del mundo.
¿Con
cuáles de los temas de Renato te sientes más
identificado?
Hay un tema que se llama “Aleluya” que me
fascina, me mueve la masa y el otro que me mueve la fibra
se llama “Aquel Zuliano”.
¿Siempre
has tenido un puesto privilegiado en la gaita?
Luís Ángel Aguirre se inició en un
bajo perfil como charrasquero, tamborero, hice “conjunticos”
dentro de la barriada, participé en el festival
regional junto con Javier León, Germancito Ávila,
pedimos cacao en todos lados, tocamos muchas puertas y
lamentablemente no se nos abrieron para aquel entonces,
pero el destino es tan amplio que yo le digo a esta juventud
de ahora que sigan adelante y continúen con el
esfuerzo y el trabajo porque solamente con su labor se
logra llegar a la cima y por supuesto van a contar con
nuestro apoyo, van a tener un Ángel Alberto Soto,
Luís Ángel Aguirre, Ricardo Aguirre y mucha
gente de jerarquía
¿Es
cierto eso que se dice… “coro donde no esté
Luís Ángel Aguirre no suena bien”?
Agradezco a Dios el don de poder establecer una posición
digna y bonita dentro de las agrupaciones gaiteras arreglando
los coros, he grabado con Tren Gaitero, Alitasía,
los Reyes de la Tamborera, Los Colosales de Ricardo Cepeda,
Rincón Morales, Cardenales del Éxito, VHG,
Dinastía Aguirre, Happy Gaita y actualmente por
supuesto con la Grey Zuliana.
¿Hay
algo de la vena familiar en esto o lo aprendiste con el
tiempo?
Yo pienso que es algo natural en mí gracias a la
vena gaitera que en la familia llevamos. Es importante
resaltar que hay personas que no sirven para hacer coros
por eso admiro mucho a un joven talentoso como lo es Javier
León, quien es una persona con una capacidad bien
amplia para organizar un coro. Con esta capacidad se nace.
¿Qué
opinas de Ricardo Aguirre?
Chico… yo opino que hubiese querido conocerlo por
todo lo alto, porque he escuchado tantas cosas bonitas
de mi tío Ricardo que en verdad quisiera retroceder
el tiempo para poder estar siquiera una noche compartiendo
con ese humilde caballero. Sé que fue humilde y
caballero por lo que me cuenta mi papá, mi abuela,
mis tíos Rixio y Alves, por mi familia.
Definitivamente opino lo mejor de mi tío Ricardo
Aguirre, donde quiera que él se encuentre sabe
que aquí hay un Luís Ángel Aguirre
que lo respeta, lo quiere, lo admira, que mi padre lo
adora como dificulto que adore a otra persona.
¿Qué
se siente llevar la responsabilidad, el legado, la estirpe
de un apellido forjador de gaita?
Definitivamente
es una responsabilidad muy grande, cuando empecé
sentí mucho ese peso porque existía demasiada
presión, pero en este momento tengo una aval, tengo
mi propia conducta y una buena trayectoria. Tuve la oportunidad
de estar en la grabación de las “100 Gaitas
del Siglo” con Heriberto Molina y ser el capitán
de los coros de esa producción, eso habla muy bien
de mi trayectoria.
¿Cuál
es tu opinión sobre Fundagraez?
Tiempo atrás la gaita era como menospreciada y
ahora tiene un nivel más adecuado y sensible dentro
del aporte cultural. Aquellos pensadores como Ricardo
Aguirre estoy seguro que hubiesen querido no solo una
fundación sino una Universidad de la Gaita, porque
nosotros tenemos que defender lo nuestro y Ricardo Aguirre
defendió cien por ciento la gaita como también
Germán Ávila, Douglas Ochoa, actualmente
la defienden Ricardo Cepeda, Danelo Badell y esto es una
plataforma que se está estableciendo a un nivel
lo más humanitario posible, porque la historia
de la Gaita es tan profunda que nosotros nos quedamos
cortos al hablar de ella. Le damos mil bendiciones a toda
esa gente que nos la dejó como herencia y también
a todos los que supieron, como mi padre Renato Aguirre,
hacer fluir esta imagen para elevar este gran sentimiento,
esta gran pasión por la gaita como lo es Fundagraez.