“Para
mi la gaita es la más sublime expresión
del sentir zuliano o como diría la policía,
es nuestro modus operandis”… Merly Guerra.
¿A
qué edad comenzaste en la Gaita?
¿Te cuento desde mis comienzos?... es muy lindo,
comencé en 1969, a los 8 años con un grupo
que se llamó “Las Pastorcitas”, dirigido
por Lola Carruyo, siempre bajo la supervisión del
Padre Vílchez. Era un coro de aguinaldos y Villancicos
que sólo actuábamos en época de navidad
o una que otra actividad de la parroquia.
¿Por
cuánto tiempo estuviste ahí?
Hasta 1971, cuando comienzo con los zagalines.
¿Cómo
fue tu estadía en Los Zagalines?
Hacía coros y tocaba el furro, era muy buena haciendo
segundas y terceras voces pero nunca pasé a solista
principal, a menos que se enfermara alguno de ellos y
yo suplía ese lugar para poder cantar.
¿Te
sentiste sin oportunidades como solista?
Según el Padre Vílchez habían muchos
solistas, mucha gente en la parte delantera, para mí
eso se llamó “negrearme”. Yo sentía
que tenía el mundo por dentro para ofrecerlo pero
el Padre nunca me tomó en cuenta.
¿Qué
hiciste luego?
En el 76 Los Zagalines se dividen y se forman Los Zagales
y Los Juvelines (fusión entre juventud y Zagalines),
yo ingreso en Los Zagales como solista hasta el año
84 cuando decido retirarme por otra desilusión
con el Padre Vílchez.
¿Tu
familia también es gaitera?
Tengo actualmente 3 hermanos vivos, Mirla, Morela y Renny.
Magda, quien era la mayor falleció. Todos, a excepción
de Morela, estuvimos con grupos de gaitas. Magda y yo
compartimos en los Zagalines y los Zagales, Mirla y Renny
entraron a los Zagales luego que yo salí.
¿Y
Morela?
Morela es mamá y ama de casa, ella odia acostarse
tarde, es la única cuerda de la familia... (risas)...participó
en un tiempo en la coral que le cantó al Papa cuando
visitó a Maracaibo, se dedicó más
a la música clásica, porque la gaita le
gusta pero como dice ella, sólo escucharla, desde
pequeña veía como los mayores nos desvelábamos
y nos cansábamos.
¿Alguien
influyó para que todos ustedes fueran gaiteros?
Bueno mis padres, Rafael Angel Guerra y Mercedes Méndez
de Guerra, fueron cantantes en su época, no de
profesión pero siempre les gustó la música,
pero yo creo que eso no influyó, nacimos con ese
gusanito de la música y a lo mejor al ver uno que
el otro cantaba, pues como que eso influyó, además
que veían que viajábamos mucho, y eso les
llamaba la atención a ellos, y decían “que
chévere quien fuera ustedes que van a México
o a Estados Unidos, etc.”
¿Recibiste
algún reconocimiento durante tu carrera en la gaita?
Yo dejé Los Zagales ese año 84 y nunca recibí
ningún premio en Maracaibo, fui seleccionada para
ser la solista gaitera del año pero no gané,
Guillermo Sánchez García era el organizador
de ese entonces (ya murió) y mi sorpresa es cuando
en el año 85 me llega una invitación de
Nelson Chacín, desde Caracas, para que fuera a
recibir el galardón de mejor Solista Gaitera del
año, es decir, ya no cantaba gaitas, estaba con
el Mariachi Occidental en Maracaibo, y después
que dejé la gaita recibí el único
premio que tengo. Ricardo Cepeda también lo obtuvo
como solista masculino en ese mismo año. Me hicieron
entrevistas de radio y promoción en la prensa,
todo justo cuando dejé la gaita, pero Nelson nunca
lo supo y es ahora cuando se va a enterar de esto.
¿Cantaste
en otros grupos gaiteros?
No, desde que salí de Los Zagales y hasta la fecha
no he cantado gaitas más nunca profesionalmente.
De ahí entré a cantar con el “Mariachi
Occidental” de Wolfgang Morillo en Maracaibo hasta
el año 86, luego me mudé a Caracas.
¿Por
qué te mudas a la Capital?
Porque me ofrecieron un trabajo en un negocio que se llamaba
México Típico, en el final de la avenida
Libertador, cantando con un Mariachi. Empecé a
hacer mi vida en Caracas, pasé a “Las Trompetas
de México”, me casé en el año
87, viajé a México en el 89, regresé
a Caracas y desde el 94 me encuentro residenciada en USA.
¿Con
cuál agrupación te hubiese gustado cantar?
Con Los Cardenales del Éxito o El Gran Coquivacoa
y de otro género con el Súper Combo Los
Tropicales, fue mi sueño estar cantando con ellos.
¿Podrías
decir a quién consideras como mejor cantante de
Gaitas?
Yo no te puedo responder esa pregunta porque sería
injusto nombrar solo a una pero Gladys Vera, Lula López,
mi hermana Magda, Altagracia Vílchez, en fin cada
una tenía algo que me impactaba y trataba de tomar
la dulzura en la voz de Gladys Vera, la alegría
de Lula, los movimientos de Magda, la tenacidad de las
solistas del Barrio Obrero, en fin, algo de cada una me
gustaba.
¿Qué
es lo que más añoras de tu vida de gaitera?
Definitivamente a mis compañeros.
¿Apoyas
a la gaita tradicional o aceptas también a la que
se ha adaptado a los cambios?
Yo adoro la gaita como venga, en un tiempo se nos hizo
creer que la gaita con piano y trompeta no era gaita,
pero no es así, la gaita es gaita, solo que con
adornitos que en vez de afearla la embellecen más.
Soy admiradora de Guaco y quiénes mejor que ellos
para decorar la gaita tan bella como lo han hecho durante
tanto tiempo.
¿Crees
que la gaita puede calar y mantenerse en otros países?
Por supuesto que si, es un ritmo que hace bailar hasta
las piedras, pero pienso que le falta proyección
porque yo que vivo aquí tan lejos, me moriría
si entrara a un local y está tocando Gran Coquivacoa
por ejemplo, me recogen del piso patitiesa... (risas)...si
solo de pensarlo lloro.
¿Qué
hace Merly Guerra actualmente?
Con mi esposo Ignacio Gómez Vargas, quien es de
Jalisco (México) y con quien me casé en
Caracas, y músico también, tengo aquí
en New Jersey, un conjunto llamado "Mariachi Tecalitlán".
¿Te
gustaría volver a la gaita?
Por supuesto que si, me gustaría regresar y escuchar
detrás de mí a los coros de los niños
o jóvenes con los cuales crecí, Los Zagalines
o Los Zagales, ese sería mi mejor regalo, cantar
una gaita y ser ellos los que me hagan el coro para sentir
que el tiempo no ha pasado y rememorar todos esos bellos
momentos que pasamos juntos, gran parte de nuestra vida.
¿Cuál
de las anécdotas como gaitera recuerdas más?
Recuerdo una gira que hicimos a México, y tarde
por la noche nos dio mucha hambre, entonces el Padre Vílchez
mandó al señor Josué Quiroz a comprar
algo para que comiéramos y se apareció con
una bolsota de tacos, pero cuando nos lo fuimos a comer
casi echamos candela por las orejas... (risas)... estaban
sumamente picantes y fue tal el alboroto que formamos
en los pasillos del hotel, que casi nos corren de allí...
(risas).
¿Qué
consejo le darías tu a los jóvenes gaiteros?
Que quieran la gaita así como la quiero yo, que
la canten y traten de llevarla hasta los rincones más
escondidos del planeta, para que sepan que tenemos la
mejor expresión folklórica de Venezuela.
¿Quieres
agregar algo?
Me gustaría nombrar a esos que me traen tan lindos
recuerdos como gaitera, aunque son muchos y no quisiera
dejar de nombrarlos pero ni el tiempo ni este espacio
me alcanzarían, nombraré rapidito a Daniel
Méndez, Santiago Soto, Luís Germán
Briceño, los hermanos Quiroz, Franklin Paz, mi
cuñado Pancho y sus hermanos Chelo y Wolfgang,
en fin, tantos a quienes quiero y recordaré siempre,
y por supuesto agradecerle al que me dio la oportunidad
de ser lo que soy, al Padre Luís Guillermo Vílchez,
quien me abrió las puertas a este camino tan hermoso
de la música, al César lo que es del César.
El
equipo de NuestraGaita.com quiere hacer público
el agradecimiento y el cariño hacia Merly que,
como tantos otros venezolanos, nos regala parte de su
tiempo para escuchar, vía internet,
nuestro programa radial motivándonos cada vez más...
NuestraGaita.Com
- 2005