La
Gaita desde tiempos ancestrales ha sido una vía
de reclamo a los abusos del poder, o también, al
llamado de conciencia a los gobernantes para que los reclamos
de la gente lleguen y produzcan efectos de bienestar social
colectivo.
La
sociedad civil en nuestro país ha despertado, ha
reaccionado y está rectificando sus parámetros
para otorgar poder. Esto es una realidad que no las demuestran
los más recientes acontecimientos ocurridos en
el país y los que tienen necesariamente que venir.
La
Gaita es un canto de armonía y felicidad, de reclamo
y de reivindicación según sea la presión
que recibe de lo que conducen nuestra sociedad en las
diferentes formas de gobierno.
Creo
mas en que los autores y compositores son buscadores fieles
de la realidad local y nacional puesto que ellos son parte
de la sociedad, pero con sensibilidad diferente a la del
común, ya que como poetas que son, plasman es sus
composiciones las ideas conceptuales izadas en versos
y estribillos.
“Madre
mía si el gobierno no ayuda al pueblo zuliano,
tendréis que meter la mano y mandarlos al infierno”.
Esta estrofa de La Grey Zuliana, el himno de los gaiteros
en protesta, de Ricardo Aguirre, refleja en un ciento
por ciento todo lo anteriormente expuesto.
“los
años pasan y los de mi raza viven en lamento”.
Otra estrofa de una danza de Moisés Martínez,
que lleva implícita, una queja, un reclamo que
refleja lo triste y preocupante de nuestra cultura democrática
que muestra signos nefastos que requieren pronta solución.
Una solución esperada desde hace 45 años.
Entonces ¿cómo separar la gaita de la política
y el poder? Pienso que la gaita es una forma muy decente
de hacer política. El problema es que los políticos
utilizan la gaita para sus fines personales como instrumento
para alcanzar el poder.
La
Gaita se ha convertido en un medio depurador y controlador
que construye concepciones que son una copia fiel de lo
que ocurre en las sociedades.
La
Gaita es productora y receptora, y en esa dicotomía
basa su tremendo poder de conformación de opinión
pública.
“La
Gaita no ha muerto ni morirá los que dicen que
murió dejaron de ser zulianos ya, no veneran a
La China, Virgen de Chiquinquirá”. Pedro
Colina en la estrofa de de esta gaita denuncia una inmensa
realidad, no ha habido una Virgen como la de Chiquinquirá
a la cual se le hay implorado mas por una vida mejor y
una sociedad más justa.
NuestraGaita.Com
- 2003