José
Luis desde que llegó a Madrid llevaba
la fiel convicción de formar un grupo
musical y, por la devoción a la Virgen
de Chiquinquirá, quería demostrar
su amor festejándole a la virgen su
Feria de la Chinita. Muchos fueron los obstáculos,
pero como él mismo me lo contó
siempre la china lo iluminaba y lo que al
principio eran problemas luego la solución
llegaba rápidamente; y así comenzó
hace 4 años la celebración Chiquinquireña
en Madrid.
Me
siento orgulloso de ser su amigo y de saber
que tengo un aliado en la difícil tarea
que emprendimos de dar a conocer al mundo
nuestra música, y tradiciones, y aunque
nos separa la distancia, nos une ese amor
por nuestra música autóctona
y el fervor chiquinquireño que como
Zulianos llevamos dentro y ni el tiempo, ni
la distancia nos lo podrá quitar jamás.